20 × 15 cm.
Un árbol rojo se alza con presencia firme en el centro de la pieza. Sostiene un único fruto, claro y preciso. A sus pies, un animal permanece recogido, atento. La escena habla de permanencia, de estar, y de ofrecer solo lo esencial cuando el tiempo es el adecuado.
20 × 15 cm.
Un árbol rojo se alza con presencia firme en el centro de la pieza. Sostiene un único fruto, claro y preciso. A sus pies, un animal permanece recogido, atento. La escena habla de permanencia, de estar, y de ofrecer solo lo esencial cuando el tiempo es el adecuado.